LIMPIAISLA

 

LIMPIAISLA


Inicios de 2003. Luego de la ruptura de Celestito, a la profunda angustia la atiborramos de creatividad, algo que bullía y fue cercenado como la cabeza de un monstruo. De esa herida burbujeante surgió Limpiaisla. Su nombre, de la lectura de Castaneda (Relatos de poder, capítulo La isla del tonal). Otro nombre que barajé para el proyecto fue Álmata. En una sala que todavía olía a Celestito y ahora parecía enorme, Tamara y yo, de a poco y muy artesanalmente, con el correr de los días, fuimos modelando ideas sueltas que querían ser canción. Grabábamos en una portaestudio Tascam que me había comprado hacía poco. En esa primera etapa salieron Espiga, Gacela, Limpia la isla, Alhambre, un prototipo de Sangre (premonición de la terrible inundación que sufriría la ciudad)… La Espiga cantaba: pues la espiga en el viento, bien puede borrarse en tu visión… Había que empezar cantándole a la herida.

Recibíamos la ayuda de Martín con la guitarra, que no quería involucrarse demasiado, herida reciente. E invitábamos a amigos a tocar sin comprometerlos a ser integrantes fijos, en los puestos que faltaban: Theo Cuevas (exbaterista de A punto y Orgánica) en la batería, a quien le pedíamos tocar los beats semideformes que hacíamos en el Fruity Loops, que Theo desentrañaba con amoroso empeño. Maurice Vázquez en teclados amigo concordino, que tenía muy buenos proyectos musicales, como Proyecto Venecia, en primer lugar, con su compañero concordino Joaquín Amaduzzi, y Hormiga, luego, banda de acid jazz o free hop (como decían ellos) junto a Guille Agnese, Jorge Moreno y Tincho Álvarez—.

Con esta formación voluntariosa hicimos un primer show en Living 33. En estos días también oficié de beatmaker para el Chavito, componiendo en el Fruity Loops; eran los albores de Venenoso Flow. El Chavo llegaba a casa con papelitos con anotaciones, vuelvan al pelotero, si ustedes se hicieron raperos después de ver la peli de 8 millas. Escuchábamos mucho hip hop (Timbaland, Neptunes, Outkast, 50 Cent, Q Tip, Snoop Dogg, y muchísimos más).

Luego se sumaron Rodri Díaz en guitarra y Guille AF. A Guille AF lo habíamos conocido cuando armamos un coro para hacer una introducción al tema Jonathan de Celestito. Nos contó que tocaba teclados y cuando quisimos ampliar Limpiaisla pensamos en él. Le escribí un mail con la propuesta, que aceptó efusivamente. El primer plan fue armar un set de cuatro o cinco temas para tocar, junto a Pobre Vaca, como teloneros de Bochatón en el auditorio de ATE.

De esta etapa se desprende el primer ep de Limpiaisla, que grabamos con Martín Marguello. Los temas elegidos fueron Estambre (letra influenciada por la lectura de La inteligencia de las flores de Maeterlinck), Su rostro dorado (nuevo nombre de Gacela, versión personal del mito de Narciso), Gótico Trópico (canción sobre la preocupación que me generaba la gnosis como secta) y Limpia la isla (con Ruy Gatti grabando unas armónicas maravillosas). Alhambre también fue grabado pero quedó afuera del ep (sobre este tema el Fer Callero me dijo una vez: "los temas de Limpiaisla son una ristra de chorizos, ja"). Con Ivana y Tamara diseñamos la portada, que era el rostro del limpiaisla en piedra monolítica, con la lengua afuera y monedas adheridas a ella, y un peinado afro conformado por gacelas pastando.













ALHAMBRE


Dile al espejo y dile por mí

que ese soy yo y que ya no quiero

ver al ángel enloqueciendo

en lo que siento yo


Es mío

Dile alhambre que descanse hoy


Quién es quién? Quién es la voz?

Y quién elige al que manda?

Al que manda en cada cuerpo

al que encarna el árbol

y se enmadera para el hacha

afilada para hacer

sentir el cuerpo, sentir el tiempo

sentir la herida principal


Montaña de ojos

hasta cuándo vivirás incómoda

dentro de tu propio planeta?

Nunca amoldarás tu espalda a su forma?


Digestión o no digestión

esa es la cuestión


Para los shows en vivo disparábamos los beats desde una compactera, y también nos acompañaba en bajo Nicolás González, guitarrista de Sig Ragga. En una ocasión, otro show en Living 33 de calle Salta y San Martín, donde compartimos escenario con Atirador Láser, se sumó en batería Pepo Cortés, también de Sig Ragga. El puesto de baterista fue el más movido en toda la historia de Limpiaisla. Probamos con: Theo Cuevas (que pronto viajó a España y se quedó a vivir allí), Gonzalo Díaz (de toque jazzero, hacía sonar a Limpiaisla más spinetteano, luego fue baterista de Barro), Ñoño (exbaterista de Azul de Metileno, con una impronta más heavy, lo recuerdo gritando desde la batería: hazlo caer aquí, hazlo sobre mi motor!).

También fuimos invitados a tocar en Reconquista, junto a Sig Ragga y Pobre Vaca, evento organizado por Máximo Grippo en la plaza central de la ciudad. Nuestro show terminó antes por accidente, ya que el cd que tenía los beats, grabado un día antes, se rompió de manera misteriosa y Estambre tuvo que cerrar el show, glitcheándose.

El segundo ep fue grabado en el 2004. Lo grabamos nosotros mismos y Tamara lo mezcló con gran pericia. Contenía Sangre (yo sé que quieres nadar en sangre, conozco ríos y una ego-inundación) e Indispuerta (atravesándola toda como agua por esponja). También grabamos una primera versión de Alterpolvo, con la cual Úrsula editó un videoclip con imágenes de nosotros haciendo ocio en el río. También vino de Buenos Aires el fotógrafo Ezequiel Muñoz, a quien conocimos a través de Lucas Martí, a hacer una sesión fotográfica de la banda en el río, para su libro de fotos del rock. Aquí ya se había sumado Úrsula a las voces limpiaisla. Y seguidamente quien también entra a la banda (no en la grabación ni en las fotos) es Francisco Pesado Castro, baterista de los rosarinos Shocklenders, con quien habíamos grabado el disco Visite de Celestito. Se venía a ensayar desde Rosario casi todos los fines de semana. En esos días compusimos el tema Algo en el camino, que en un principio quiso ser una versión de Something in the way de Nirvana, pero se convirtió en una canción emblemática de la banda, con un aguerrido riff de sintetizador de Guille AF.


ALGO EN EL CAMINO


Una voz que no entiendo me habla

articula signos en mi espalda

es una voz sin garganta

que no se traduce en enseñanza

Mi cuerpo habla de futuro

mi corazón se enciende en llamas

la libertad no es una ciudad como esta

que manguereo sin parar

porque crecen las ramas desde el agua

y en el aire brillan como escamas

en un pez volador para cabalgar

va el jinete futuro de la realidad

su visión inunda mis ojos

ya no sirven más, yo me quedo acá

su visión inunda mis ojos

regalo el tesoro porque quiero flotar


La pasión del limpiaisla no se puede ver

La pasión del limpiaisla es transparente

La pasión del limpiaisla es como el aire que vibra

alrededor de las alas del cóndor

que descansa y cierra los ojos

que descansa y cierra los ojos


Con esta formación (Tamara en sintes y voces, Úrsula en voces, Guille AF en sintes, Rodri en guitarra, Francisco en batería y yo en voz y bajo) dimos intensos conciertos en Santa Fe y en Rosario, en el Festival Buen Día.

Aquí Tamara decide dejar la banda. Ella estaba en un proyecto de dancehall new age con Guille Agnese, que se llamaba Danzeros del Espacio, muevete con el baile de la serpiente suavemente, cantaban. Francisco también deja de venir.

Limpiaisla vuelve a trabajar sobre beats compuestos en Fruity Loops y entra a cantar Serena Montagna junto a Úrsula. En esos días, nace la canción Transferencia, inspirada en la muerte repentina de René Ratotti. Eramos compañeros en la radio Rock & Pop, en el programa Zona de nadie, de Ramiro Relañez, donde yo hacía un micro de hip hop. Recuerdo que René me insistía mucho para que escuche la banda de reggae Midnite, diciendo que me iba a encantar. Me prestó un cd grabado con un disco de Midnite que no recuerdo el nombre. Tuvo razón en que me iba a encantar, yo venía escuchando algo de reggae ya y Midnite profundizó la rola.


TRANSFERENCIA


El momento

el momento es la piel

y la suerte nadie sabe qué es

algo espera mientras vives por eso

esto es tiempo sólo para creer


Que si suena la campana de cristal

voy camino a la transferencia


El encuentro puedo imaginar

invisible rayo aclara el lugar

hoy te fuiste porque comprendimos

que la luz perdura en otro latido siempre

en otro latido


Y si suena la campana de cristal

voy camino a la transferencia


Cielo adentro como alma en cuerpo

el imperio del momento en corazones abiertos

que se desangran y el desierto es agua que calma la sed

palabra que llama a la fe


Abrazo de fuego y agua



A esta formación incompleta se sumó Li Francucci, guitarrista de los Todopantalla, colgándose el bajo, puesto que a mí me costaba ya sostener, teniendo que cantar limitadamente, dividiendo el cerebro en el arriba y el abajo.

Así dimos un concierto junto a Nico Gómez e India Oeste, la banda de Ale Papini y Estephen Galindez, bajo una gran carpa de cuatro puntas, en uno de los balnearios de ruta 168. Allí sonaron Estambre (en versión softone), Alterpolvo, Transferencia, Sangre, entre otros, sostenidos principalmente por los enérgicos dedos de Guille AF, que aporreaba el sintetizador como un afiebrado director de orquesta, mientras Rodri entrometía sutiles arreglitos climáticos o funkys, y las voces sobrevolaban esos paisajes de pop androide.

Hubo una intención de grabar un disco. Llegamos a maquetar algunas cosas en el estudio de Emo Hynes. Algo en el camino, Transferencia, Alterpolvo, Estambre, entre otros. Pensaba titularlo En Rayos. Pero no prosperó el proyecto.

Finalmente, entró a la banda Iñaki Chemes, baterista de Todopantalla y los beats de Fruity volvieron a cajonearse. Como último ingreso, se sumó Tincho Álvarez en saxo y Limpiaisla logró tener para sus últimos tres conciertos, en el año 2008, la formación que mejor funcionó, a mi entender. Los tres últimos conciertos consecutivos que ofreció Limpiaisla, antes de bajar la persiana definitivamente por motivos personales míos, fueron:

- en la costanera santafesina, en un megaescenario, para el día de la primavera, ante muchísimo público, hicimos ondear un tema nuevo, Terraplén, que rezaba sube al terraplén, desde acá se ve lo que viene, desde acá se ve lo que fue.

- en el primer piso de la discoteca Island, junto a Doña Mara, donde el highlight fue el tema Sienteamor, un dancehall bien arriba, sienteamor el futuro no tiene dientes, oh historia mía, no sientas envidia de este nuevo sol, mientras Tincho rugía a lo Elephant Man, burnin fya, feelin lava…

- en el escenario de ATE, junto a India Oeste e Introva (Córdoba), abriendo el set con una versión nueva de un tema de Imán llamado Hidroavión, en la que yo percutía sobre la base de Iñaki con un tamboril chatito que me había prestado Tamara y para epilogar rapeábamos con Úrsula: es el milagro de la salvación, es el limpiaisla piloteando hidroavión transparente para librarnos ya de los plateados dientes.

Limpiaisla fue un proyecto que canalizó abundancia creativa, que provenía de diversos lugares. La música negra que escuchábamos a full (hip hop, funk, soul, dub) combinada con la gesta cancionera que bullía, la energía exuberante de Guille AF que oficiaba como un pulpo siempre creciente que cubría un gran porcentaje del sonido de la banda, creo que el sonido característico de Limpiaisla fue obra del AF; a ello se sumaba la mano sutil del Rodri para meter el arreglo justo y así hacer florecer la belleza en potencia; el talento generoso de los demás compañeros y compañeras de viaje; todo ello conjurando una máquina de baile y poesía.

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